
He estado dándole vueltas a la cuestión de la formación del gobierno del Estado, y aunque merecería un análisis profundo, me gustaría hacer algunas consideraciones que en algún momento desarrollaré.
1. Un pacto PSOE-C's llevaría a que el PP controlara la agenda del gobierno sin ensuciarse, y con la oportunidad de recomponerse.
2. Un pacto parlamentario con un gobierno solo del PSOE llevaría a una situación en el que el socialismo volvería a recuperar el liderazgo, y se situaría en la centralidad. Manejaría la agenda política, y se llevaría los méritos de todo avance.
3. Un pacto de gobierno PSOE-Podemos-IU supondría un mayor reparto del liderazgo, pero tendría serias limitaciones un programa transformador, y habría que conformarse con parar las agresiones a nuestra clase. Por otra parte, la fase actual del capitalismo es indisociable a las agresiones constantes. Es evidente que la recuperación de la cuota de ganancia requiere mayores niveles de explotación. Un gobierno que no ataque a la espina dorsal de las élites del país acabará siendo un gobierno frustrado.
4. Qué hacer? Lo óptimo sería entrar a gobernar para partirle el espinazo a la oligarquía como hacen ellos, a golpe de decreto y medidas estratégicas que parezcan pequeñas. Claro, que hay que pactar con el PSOE de Pedro Sánchez, no con el de Negrín, por lo que lo mejor ahora mismo es ir explotando las contradicciones internas del PSOE (esto es plantear lineas rojas como el referéndum en Catalunya, medidas socio-económicas de peso, etc.), debilitarlo para que se vea obligado a un pacto de régimen y muera como partido de izquierdas. El momento no es ahora, el momento es hoy, mañana y pasado mañana. Lo mejor para la clase trabajadora y las clases populares no son los parches. Lo mejor es arrancar mejoras momentaneas y preparar el terreno para doblegar a las clases dominantes.
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